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martes, 29 de diciembre de 2020

BICENTENARIO DE LA DECLARACIÓN DE LA INDEPENDENCIA DE TRUJILLO 29 DE DICIEMBRE DE 1820

 


DESDE ARGENTINA SALUDAMOS A LA CIUDAD DE TRUJILLO POR LA CONMEMORACIÓN  DEL BICENTENARIO 200 AÑOS   DE LA DECLARACIÓN DE LA  INDEPENDENCIA DE TRUJILLO PROCLAMADA UN 29 DE DICIEMBRE DE 1820 POR EL MARQUÉS JOSÉ BERNARDO DE TORRE TAGLE.

EL GOBERNADOR DE LA INTENDENCIA DE TRUJILLO MARQUÉZ DE TORRE TAGLE SE PRONUNCIA POR LA CAUSA INDEPENDIENTE. TODO EL NORTE DEL PERÚ ESTABA YA BAJO LA ÉGIDA DE SAN MARTÍN. EL MARQUÉS DE TORRE TAGLE CONVOCA A UN CABILDO ABIERTO A TODAS LAS PERSONAS MÁS NOTABLES DE LA LOCALIDAD Y LES HACE PRESENTE LO INÚTIL QUE SERÍA RESISTIR CON LAS ARMAS DEL EJÉRCITO LIBERTADOR: TRUJILLO NO CONTABA NI CON FUERZAS QUE OPONERLE, NI CON DINERO PARA ORGANIZARLAS Y EL GOBERNADOR INDICABA LA PRUDENCIA INVITABA A SOMETERSE A LAS CIRCUNSTANCIAS. SÓLO LEVANTO SU VOZ EN CONTRA DE ESTA PROPUESTA EL OBISPO DE TRUJILLO MONSEÑOR CARRIÓN Y MARFIL QUE INSINUÓ QUE DEBÍA ORGANIZARSE LA RESISTENCIA MILITAR Y AL EFECTO HIZO ENTREGA DE 4000 PESOS PARA LOS GASTOS QUE ELLA DEMANDARE.  

HABIÉNDOSE TRASLADADO EL OBISPO CARRIÓN Y MARFIL AL PUEBLO DE TROCHE AL SUR DE LA CIUDAD DE TRUJILLO PARA INTENSIFICAR SUS TRABAJOS  EN PRO DE LA RESISTENCIA ARMADA CONTRA SAN MARTÍN, TORRE TAGLE LO HIZO PRENDER Y LO REMITIÓ AL PUERTO DE HUACHO CON OTROS REALISTAS QUE SECUNDABAN SU POLÍTICA DE RESISTENCIA. LIBRE DE OBSTÁCULO EN ESTA FECHA EL MARQUÉS DE TORRE TAGLE PUDO HACER EFECTIVA LA DECLARACIÓN DE LA INDEPENDENCIA DE TRUJILLO CON SOLEMNIDAD INUSITADA. 



Por Miguel Ángel Bayona Elías (*)

BICENTENARIO 200 AÑOS   DE LA DECLARACIÓN DE LA  INDEPENDENCIA DE TRUJILLO PROCLAMADA UN 29 DE DICIEMBRE DE 1820.

DICIEMBRE 

Día 20

1820.- San Martín escribe una extensa carta al arzobispo de Lima,  monseñor Bartolomé Las Heras, desde Huara, en la cual le habla del gran movimiento pro la libertad que se  nota en el pueblo peruano. Textualmente le dice en uno de sus párrafos: Sin los consuelos que proporciona la religión que profesamos, la exasperación de estos infelices habitantes se habría convertido en despecho y es sin duda uno de los mayores bienes que aquella ha producido el proporcionarles en sus mismas desgracias el ejercicio de una virtud cuyo influjo es suavizar los males más terribles. Pero de diez años a esta parte las cosas han llegado a ese extremo que tarde o temprano es el término de todo lo humano: usted conoce que ésta no es obra mía, ni de los hombres que en distintas partes han subrogado la autoridad  del Rey; es obra del tiempo y de los sucesos que se han encadenado  por más de tres siglos: yo no soy sino un instrumento del destino de mi país y para llenarlo de un modo digno quisiera poder evitar toda efusión de sangre, porque al fin, todos los que perezcan en la lucha por una u otra parte, profesan una misma fe y reconocen los mismos principios. Usted ve cuál ha sido hasta aquí el progreso  de mis armas y la poca fortuna que ha tenido el virrey así por mar como por tierra. Los pueblos apenas aparecía en esta costa, se han  puesto bajo la protección de mi ejército, y a esta fecha no hay un solo pueblo desde aquí hasta Panamá que no haya cambiado la forma de gobierno. En una guerra en que la opinión vales más que la fuerza, las armas y la resistencia pueden aumentar las desgracias, más no poner término a la revolución.

Termina expresando su deseo de que se adoptase un partido que asegurando la independencia del país - inevitable en todo evento pusiese término a las desgracias públicas y precaviese el desorden que las vicisitudes de la guerra causan naturalmente, familiarizando a los pueblos con la venganza y la ferocidad. Es tiempo de no equivocarse sobre el estado del Perú y sobre las miras con que yo he venido. hasta aquí mis armas no han afligido a ningún inocente y los mismos a quienes la suerte de la guerra sujetaba al rigor ordinario de sus leyes, han encontrado en mi un protector y algunas veces un amigo; sobre todo han merecido mi primera atención y respeto los ministros del santuario dondequiera que se me han presentado, aún siendo mis opiniones contrarias al espíritu general del país. 

(Este  importantísimo documento que revela las directivas del general San Martín en la conducción de la guerra emancipadora en el Perú,  y en el que advierte claramente el propósito de apoderarse de Lima sin efusión de sangre, ha sido publicado por el Dr. Otero, en páginas 164 a 166 del Tomo III de su obra y se halla original en el Archivo de Indias: Audiencia de Lima, Legajo 800, número 18).


Día 21

1820.- San Martín contesta una carta de Pezuela fechada el 19, en la que dice: Con fecha 31 de octubre tuve la satisfacción de manifestar a usted en contestación a su oficio del 30, que yo no podía ni debía renunciar al título de general en jefe del Ejército Libertador sin faltar a mis primeros deberes; y que para cumplir con éstos en lo más esencial, y no pasar en silencio algunas cláusulas de su citado oficio, recurrí al arbitrio de escribir a usted particularmente. Adaptándose usted a mi estilo por su carta del 3 de Noviembre, quedó entablada desde entonces y ha continuado luego nuestra correspondencia en aquella forma. Es verdad que usted indicó que se separaría de ella cuando hubiera que tratar algún asunto que exigiese de un modo formal y caracterizado, pero también es cierto que esta indicación por sí sola no debía dejar a usted lugar de esperar que me lo abstendría de contestar en términos igualmente formales y caracterizados; mucho más que usted de los deberes de mi ministerio público y que me hallaba en  igual caso de tener una voluntad superior que observar. Sin duda fue ya una gran prueba de mi moderación el prestarme a seguir la correspondencia con usted de un modo particular para evitar tropiezos que  nos exponían a ver dolorosamente interrumpida nuestra comunicación  y usted no podía ignorar que si me escribía de oficio era necesario que yo contestase en igual forma haciendo uso de los atributos que me han sido conferidos  por mi gobierno, como también que se entorpecería la conclusión de cualquier   asunto si se variaba el orden ya convenido de comunicar entre nosotros. En esta parte como en todo lo demás  tengo la satisfacción de haber sabido cumplir con lo que debo a mi carácter  oficial y a mis comprometimientos personales consecuente a lo que uno y otro nos dicta.

Declárole prosigue San Martín - no puedo acceder a los que usted me solicita en el penúltimo capítulo de su favorecida del 19 del corriente a que contesto y reiterando la firme resolución  en que estoy   de sostener mi dignidad. Devuelvo el oficio del 14, para que usted resuelva lo que guste sobre el modo en que se me haya de comunicar su contenido.

Pasando a contestar los demás puntos de su última carta, debo decir, señor general, que yo sé demasiado bien cuál es el número de desertores que ha tenido mi ejército y cuánto el que ha sufrido el de usted y a la verdad, la proporción que guardan entre sí uno y otro manifiesta que esa asociación tenía y tiene infinita más necesidad de ser purificada que esta, como que habido día que se han  pasado a mis filas veintisiete oficiales , prescindiendo del suceso del batallón de Numancia, a que he nombrado a éste, y siendo como soy efectivamente amigo de ver satisfechas a las personas que aprecio, permítame manifestarle, que supuesto que usted que la irritación que ha producido aquel acaecimiento en la parte sana contribuye no poco a garantir su comportamiento y a aumentar la confianza de los que mandan , yo celebraría que usted tuviese iguales  motivos de satisfacción.

Me parece inoficioso entrar en más constestaciones sobre lo agradable o incómodo de la prisión de Casa-Matas; pero sí extraño que hayan sido destinadas a ella y permanezcan aún detenidos los prisioneros de Pescadores. No alcanzo a concebir cuál sea el empeño de usted en remitirlos a la escuadra, pues no puedo suponer que sea tal la escasez de caballos en esa capital que no permita facilitar sin inconvenientes el corto número que se necesita para entregar los expresados a mi avanzada en Chancay. Luego que éstos lleguen  serán remitidos los de ese ejército, haciendo presente a don Francisco Piñeiro y a los oficiales que suscribieron la representación que acompañé  a mi última, el párrafo de la carta de usted que trata sobre ellos, para que en vista del espíritu de éstos resuelva lo que crea más conveniente a sus propios intereses y futura seguridad. 

1820.- La división de Arenales emprende su marcha por la quebrada de Hoyón, hacia la costa, después de una quincena de bien ganado descanso, en busca del Ejército Libertador, para efectuar su incorporación al mismo. (1)

Día 23

1820.- San Martín escribe a O'Higgins desde Huara; "Todo va bien y cada día se asegura más y más la libertad del Perú". Yo me voy con pie de plomo sin querer comprometer una acción general, pues mi plan es bloquear a Pezuela, "La insurrección corre por todas partes." ( V. Mackenna, El general San Martín, pág, 47)  (2)

Día 24

1820.- La Intendencia  de Trujillo, convocada por su jefe, el márques de Torre Tagle, se pronuncia por la causa independiente. Todo el norte del Perú estaba ya bajo la égida de San Martín. (Otero, t, II, pág, 155).   (3)

1820.- El Gobernador intendente de Trujillo, marqués de Torre Tagle, convoca en cabildo abierto a todas las personas más notables de la localidad y les hace presente lo inútil que sería resistir con las armas al Ejército Libertador: Trujillo no contaba ni con fuerzas que oponerle, ni con dinero para organizarlas, y el gobernador indicaba que la prudencia invitaba a someterse a las circunstancias. Sólo levantó su voz  en contra de esta propuesta el obispo de Trujillo, monseñor Carrión y Marfil, qué insinuó que debía organizarse la resistencia militar y al efecto hizo entrega de 4000 pesos para los gastos que ella demandare.

Día 28

1820.- Arenales llega a Huamantanga, en su marcha de regreso de su magnífica campaña de la Sierra.

Día 29 

1820.- Habiéndose trasladado el obispo Carrión y Marfil al pueblo de Troche, al Sur de la ciudad  de Trujillo para intensificar sus trabajos en pro de la resistencia armada contra San Martín, Torre Tagle lo hizo prender y lo remitió al puerto de Huacho con otros realistas que secundaban su política de resistencia. Libre de este obstáculo, en esta fecha, el marqués de Torre Tagle pudo hacer efectiva la declaración de la independencia de Trujillo con solemnidad inusitada. (4)

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Bibliografía:

(*) Miguel Ángel Bayona Elías, delegado Filial Palpa del Instituto Sanmartiniano del Perú en Argentina, Ex Presidente del Consejo de Consulta del Consulado General del Perú en Buenos Aires, Presidente del Equipo de la Agrupación Palpabaires Residentes en Argentina.

(1,4) Libro  "Efemérides Sanmartinianas", Segunda Edición,  páginas, 280, 281, 282, 284, 287, 290, autor Capitán de Fragata (R) D.  Jacinto R. Yaben.  El Consejo Nacional de Educación, con el auspicio del Instituto Nacional Sanmartiniano, presidido por el General Carlos A. Salas, presentó esta obra, fechada en   Buenos Aires, 17 de agosto de  1968. 

(2,3) Libro "Cronología de San Martín", Texto Completo de sus partes de guerra y de las ofrendas escritas sobre sus hazañas, página 87, 165,  Autor C. Galván Moreno, Primera Edición, junio de 1945.